AUTORA
"Mañana levantaré coreografías de piedra y vidrio, donde cada espacio se mueva como un cuerpo en escena".
¿Te llamas ...? Mi nombre es María Carmona Moreno, nací el 6 de septiembre de 2001.
¿Escuelas? Empecé en Don Pablito, infantil; Los Olivos, la ESO; Trinitarias, el bachiller; E.T. Arquitectura de Málaga y 30 créditos en Las Palmas, la universidad. Esos son los espacios y tiempos que conforman mi vida académica.
Tengo que decir que aún sigo en la carrera, que ahora, en el curso 2025-2026. Me he matriculado para el máster habilitante, pues de no obtenerlo, no podré firmar mis proyectos.
Y en todos esos lugares, la suerte de hacer grandes amigos y encontrar buenos profesores.
¿Y trabajos? Pues bares, ETTs, auxiliar en eventos y conciertos, un hotel ..., lo que cualquier joven para ganar algo de dinero mientras estudia.
¿Y baile profesional? No, no. No tuve esa suerte, ya hubiera querido, pero nunca se sabe. Sí que estuve dos temporadas en el Hotel Pez Espada, animando a niños, jóvenes y adultos, y que bien lo pasaba cuando bailábamos todos en distintos espacios del hotel.
El tercer verano no pudo ser: Arquitectura o Animación, tenía que decidir. Nunca sabré si fue la mejor decisión.
¿Y en lo tuyo, la arquitectura? Sí, ahí sí. Alguna experiencia con Antonio, en la recuperación y restauración de inmuebles del centro histórico de Málaga. También, alguna experiencia con con Manuel, calculando estructuras sencillas para casas de Gaucín, con CYPE, claro.
En 2024, tuve la suerte de hacer prácticas como becaria en el estudio The Hub Arquitectos , con Gilbert Barbany. Y luego, la de ser contratada por él. Y ahí estoy, trabajando a media jornada, entre gente joven, no por la edad, que también, sino en el pensar. Gente profesional, buenas personas. Un lugar donde seguir aprendiendo y creciendo cada día.
¿Y algo que quieras destacar? Dicen que desde siempre me interesé por lo que pasaba desapercibido para otros: esos sonidos, o colores, o esas pequeñas cosas en las que no se suele prestar atención. Sé que esto es poco importante en el mundo laboral, pero tal vez esa mala costumbre me define un poco.
Además, también me gusta ayudar a los demás, en la medida de mis posibilidades. Desde los 16 años he participado en distintos voluntariados, que van desde la recolección de alimentos en supermercados hasta el apoyo a personas sin hogar. En los inicios de la guerra en Ucrania también tuve la oportunidad de colaborar, brindando apoyo e impartiendo clases a niños ucranianos.
Eso sí, en cada tiempo y lugar, desde siempre, buscando una academia o un rincón para bailar.
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