
Crecí bailando, siempre con ganas de conocer, aprender y experimentar, pero sobre todo de expresar. Bailar, era mi forma de exteriorizar. Me gustaba el movimiento libre, y pocas normas, adaptando mi cuerpo a todo tipo de espacio. Curvas, rectas, equilibrio, ritmo, ..., todo como un conjunto y en constante evolución.
Cómoda bailando, y cómoda con las manualidades, con los dibujos, la geometría, la representación del espacio, y el diseño de su ocupación. De una manera u otra, siempre pensando en nuestro cuerpo, el equilibrio, el movimiento, la curva, el ritmo, la posición y la perspectiva.
MOTIVACIÓN
Ese paralelismo de danza y arquitectura, que sin saberlo siempre estuvo en mí en todo lo que hacía, convergió por primera vez, el 4 de marzo de 2022, cuando participé en la inauguración del nuevo espacio docente del la eAM´, con una coreografía y escenificación dirigidas por Atxu Amann y Marta Otazu. El espacio arquitectónico cobro vida, se humanizó bajo el sonido de una guitarra española y los sencillos movimientos rítmicos de 40 alumnos. Fue ahí cuando supe que este TFG algún día vería la luz.
